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¿Debo esterilizar a mi perro o perra?

¿Debo esterilizar a mi perro o perra?

11 de noviembre de 2023 AdminD Comments Off

La esterilización es una decisión muy importante, con profundas implicaciones en la salud y el bienestar de vuestras queridas mascotas. Y sois muchos los que dudáis sobre si es necesario operar vuestro perro o perra, qué riesgos implica, que mitos hay, etc. Queremos informaros ampliamente sobre las ventajas e inconvenientes para ayudaros a tomar una decisión:

Machos:

Ventajas:

  • Control de la población: la esterilización, o castración, es uno de los métodos más efectivos para prevenir la reproducción no deseada. Reducir la sobrepoblación de mascotas y los perros sin hogar es un compromiso con el bienestar animal y la sociedad en general.
  • Salud: la castración puede prevenir enfermedades graves. Los perros castrados tienen un menor riesgo de desarrollar tumores testiculares y enfermedades de la próstata. Además, la eliminación de los testículos disminuye la producción de ciertas hormonas, reduciendo las probabilidades de ciertos trastornos hormonales.
  • Comportamiento: los perros castrados tienden a ser menos agresivos y territoriales. La disminución de las hormonas sexuales reducen la rivalidad con otros machos y puede ayudar a prevenir comportamientos agresivos hacia personas u otros animales. También es menos probable que intenten escapar para encontrar hembras en celo, reduciendo los riesgos de accidentes o pérdidas. Y por último, también se reduce considerablemente la conducta de marcaje y monta, por lo que reducimos bastante los orines no deseados fuera de sitio y las montas que puedan realizar los machos con muñecos de peluche, cojines o hasta las piernas de los propietarios.

Inconvenientes:

  • Cambios en el peso: después de la esterilización, algunos perros pueden experimentar un ligero aumento de peso. Esto se debe a la reducción del metabolismo basal y al cambio hormonal. Pero, con una alimentación equilibrada y ejercicio adecuado, este problema se puede controlar fácilmente.
  • Rehabilitación postquirúrgica: la cirugía de castración en términos generales es una cirugía poco invasiva, pero aun así el perro necesitará tiempo para recuperarse. Se pueden necesitar restricciones de actividad y curas durante la recuperación, que suele durar entre 8 y 15 días. Aún así, las molestias iniciales que puede tener un macho suelen durar sólo 3-4 días.

¿En qué consiste la cirugía? La castración es una intervención quirúrgica que implica la eliminación de los testículos del perro. Bajo anestesia general y acompañado de anestesia local, se realizan dos incisiones por delante del escroto, a los laterales del pene, se eliminan los testículos y se sutura la herida en distintas capas. La recuperación puede durar varios días, durante los cuales el perro necesitará reposo, tratamiento con antibióticos y curas en la herida. Es habitual que los primeros días se inflame un poco tanto la herida cómo la zona escrotal, pero haciendo reposo y limpiando bien la herida, pasados unos 4-5 días bajará la inflamación y cicatrizará sin problemas. Los puntos se suelen retirar a los 15 días y no implica anestesia ni es molesto para el animal.

¿Y qué pasa si los testículos no están en la zona escrotal? hay perros que pueden presentar un problema que se llama «criptorquídia», esto quiere decir que uno o los dos testículos no han hecho todo su trayecto desde el abdomen hasta el escroto y por lo tanto se pueden encontrar en la zona inguinal (ya fuera del abdomen pero sin llegar al escroto) o aún dentro del abdomen. En estos casos es aún más recomendado realizar la castración, ya que estos testículos que no se encuentran en su sitio natural, el escroto, están a una temperatura mayor, y por lo tanto presentan un elevado riesgo de desarrollar cáncer testicular más adelante en la vida del animal. La cirugía en estos casos será un poco más compleja ya que en el caso de testículos abdominales es necesario acceder a la cavidad abdominal con una incisión en la musculatura. Aunque implica una anestesia más profunda, no debería suponer ningún riesgo para el animal. En estos perros el reposo debería de ser más estricto y la recuperación quizá sea un poco más lenta que en los otros, pero también en 10-15 días ya deberían estar bien recuperados.

Hembras:

En términos generales las recomendaciones son las mismas que en los machos, pero con algunos matices. Igualmente, os lo explicamos detalladamente:

Ventajas:

  • Control de la población: evitar embarazos no planificados es esencial para reducir la sobrepoblación de perros y los problemas asociados.
  • Salud: Este es quizá el factor más importante y a la vez el más conocido, pues la castración de las hembras, especialmente habiendo tenido el mínimo nombre posible de celos, reduce en gran medida el riesgo de desarrollar tumores mamarios. También se elimina el riesgo de padecer problemas relacionados con la matriz, ya sea problemas de endometritis o problemas más graves cómo la piómetra. En muchos casos estos problemas aparecen en hembras no esterilizadas a edades avanzadas, lo que acaba significando un riesgo para la vida del animal y haciendo que lo tengamos que esterilizar o realizar operaciones más agresivas, cómo una mastectomía (extirpar la cadena mamaria) en perras de edad avanzada, cuando el riesgo es mayor y la recuperación más lenta.
  • Comportamiento: la esterilización reduce la frecuencia de los comportamientos asociados al celo, cómo la vocalización y la atracción de machos. 

Inconvenientes:

  • Cambios hormonales y aumento de peso: algunas perras pueden experimentar cambios hormonales que afectan al comportamiento y/o facilitan la acumulación de tejido graso. Estos problemas son previsibles y se pueden controlar mediante una actividad física saludable y una dieta controlada, por lo que no debería de ser un problema. 
  • Recuperación postquirúrgica: la ovariohisterectomía es una cirugía más invasiva que requiere una recuperación más larga. Deberá hacer un reposo estricto los primeros 15 días y desinfectar bien la herida. Si se mantiene una buena higiene y reposo la perrita no debería de tener muchas molestias y enseguida debería estar bien recuperada y lista para llevar una vida normal.
  • Incontinencia urinaria: cabe tener en cuenta que las perras esterilizadas presentan más riesgo de tener incontinencia urinaria a una edad avanzada. Esto es debido a que al eliminar los ovarios, las perritas dejan de producir estrógenos, lo que a una edad avanzada puede implicar una pérdida de la fuerza del esfínter uretral, presentando en algunos casos pérdidas puntuales o incontinencia, es decir, que mientras estén dormidas o estiradas se puedan orinar encima sin ser conscientes de ello. El riesgo de que esto se dé es bajo, pues se calcula que puede pasar a un 20% de las hembras esterilizadas. Además, esta condición se puede tratar y suele mejorar con tratamiento médico que, cabe decir, necesitaran de forma crónica.

Comentario especial para perras con problemas de comportamiento: queremos comentar explícitamente que aquellas perras con problemas de comportamiento relacionados con el miedo pueden ver empeorado este aspecto después de la esterilización. En estos casos, es recomendable resolver estos problemas de comportamiento antes de considerar la cirugía, para asegurar la mejor calidad de vida posible para la perra. Una vez resuelto el miedo, la esterilización de la perra no debería de suponer ningún problema.

¿En qué consiste la cirugía? En el caso de la hembra la intervención quirúrgica implica la eliminación de los ovarios y matriz hasta el cérvix, de manera que eliminamos cuernos y cuerpo del útero y se mantiene sólo desde vestíbulo vaginal hasta el cérvix. Bajo anestesia general se realiza una incisión en la parte media del abdomen, se eliminan ovarios y matriz y se sutura la herida en distintas capas. La recuperación puede durar varios días, durante los cuales la perrita necesitará reposo, tratamiento con antibióticos y cura de la herida. Las hembras suelen mostrar ciertas molestias los primeros 5-6 días, pasados los cuales va bajando la inflamación y va cicatrizando musculatura y piel. En el caso de las hembras el reposo es más importante ya que al haber hecho una incisión en la musculatura abdominal, cómo más reposo hagan mejor cicatriza. Los puntos se suelen retirar a los 15 días y no implica anestesia ni es molesto para el animal.

¿Y por último, a qué edad es recomendable esterilizar a mi mascota?

Pues esto dependerá del tamaño del animal y del ritmo de crecimiento de este. Hasta hace un tiempo la tendencia era a esterilizar a nuestras mascotas lo más temprano posible, «¿si se debe operar, porqué esperar? Lo hacemos lo antes posible». Sin embargo, los estudios más recientes indican que las hormonas sexuales de los perros pueden afectar la forma cómo crecen y tener un efecto protector sobre las articulaciones, previniendo ciertas enfermedades articulares y ciertos tipos de cáncer, por lo tanto, si les castramos antes de la pubertad o antes de que terminen el crecimiento, podemos estar eliminando este factor de protección.

Nuestra recomendación sería:

  • En perros pequeños plantear la cirugía pasados los 7-8 meses de edad.
  • En perros medianos plantear la cirugía pasados los 9-10 meses de edad.
  • En perros grandes o muy grandes, plantear la cirugía pasados los 11-12 meses de edad.

De esta manera, teniendo en cuenta el escalado de edades que os ponemos, nos aseguramos que los perros hayan hecho gran parte de su crecimiento antes de la esterilización, minimizando el riesgo de presentar problemas relacionados con una castración demasiado precoz. En el caso de las hembras intentaremos castrar a una edad suficiente cómo para asegurarnos que han hecho gran parte del crecimiento, pero a la vez intentando hacerlo antes del primer o segundo celos, para minimizar al máximo el riesgo de desarrollar tumores mamarios.

Para ampliar este tema, si os interesa: los problemas que se han observado en castraciones precoces son: mayor tendencia a rotura del ligamento cruzado anterior, mayor tendencia a presentar problemas de displasia de codo y caderas, especialmente en aquellas razas que ya presentan un riesgo para esta enfermedad, y mayor riesgo de presentar algunos tipos específicos de cáncer cómo linfosarcoma y hemangiosarcoma, entre otros. Cabe decir también que el aumento de este riesgo, teniendo en cuenta la incidencia sobre la población en general, es bastante bajo.

Siempre me habían dicho que si hago criar a mi perrita ya no tendré que preocuparme por los tumores de mama o los problemas de matriz. ¿Es cierto?

Pues no, esto es un mito muy extendido pero hacer criar a una perrita no supone ninguna ventaja ni tiene ningún efecto preventivo sobre tumores de mama u otros problemas. De hecho, hacer criar una perra (aparte del interés económico en la venta de cachorros) sólo puede comportar problemas ya que el mismo embarazo puede comportar riesgos de salud para la hembra, tanto durante la gestación cómo en el parto. No lo recomendamos en ningún caso y no supone ninguna ventaja.

Tengo un perro macho y no para de intentar montar cojines, otros perros, etc. y es un problema. ¿Puedo buscar a una perrita para que se «desahogue» y así ya no lo intente más?

Tampoco lo recomendamos. La conducta de monta forma parte del juego natural del cachorro, pero en perros adultos normalmente sólo hay una motivación sexual, que tiene su origen en las hormonas sexuales. Aún así, hay un factor de aprendizaje y aquellos perros que han tenido relaciones sexuales normalmente suelen mostrarse más activos sexualmente que no aquellos que no las han tenido nunca. Por lo tanto, si vuestro perro monta todo lo que puede, lo mejor es castrarlo; dejarlo experimentar sólo hará que tenga más ganas en un futuro.

¿Y si mi mascota ya tiene una edad avanzada, hago tarde? ¿Hace falta que me plantee operarla o ya no hace falta?

La mayoría de ventajas que presenta la esterilización las seguimos teniendo en la edad adulta, por lo que siempre es recomendable plantearnos operar a nuestras mascotas. Los problemas de comportamiento cómo marcaje, monta indeseada, agresividad territorial o sexual, etc. sí que es más difícil de saber si mejorarán con la castración, ya que si bien están motivados por factores hormonales sexuales, con el tiempo generan un aprendizaje y la castración sola puede no servir para mejorar los problemas comportamentales si operamos una mascota a edad avanzada que ya lleva muchos años teniendo problemas de comportamiento. En estos casos también será necesario trabajar una educación y terapia comportamental junto con la castración.

En el caso de animales con edades avanzadas, os recomendamos hacer una revisión previa y quizá también un análisis preanestésico,   para asegurarnos que el animal está bien de salud cómo para aguantar bien la cirugía. Si está todo bien, nada debería evitar que se pueda operar con tranquilidad.

Como veis, hay muchos factores a tener en cuenta a la hora de tomar la decisión de castrar a nuestras mascotas y, sobretodo, cuando decidirnos a hacerlo. Nuestra recomendación es siempre mirar por la salud de nuestras mascotas y en la gran mayoría de casos la esterilización implica una prevención de futuros problemas de salud, por lo que la castración es lo más recomendable, siempre y cuando tengamos en cuenta hacerlo a una edad razonable. 

Si aún tenéis dudas o alguna pregunta relacionada con el tema, podéis poneros en contacte con nosotros y valoraremos vuestro caso específico, recomendándoos lo más adecuado para vuestra mascota.

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